Lo primero a resaltar de este juego es la estética, muy buena estética tanto de
los decorados como de los personajes. Destacando los dos protagonistas: Nero y Dante. No me dio tiempo de jugar con Dante pero sí con Nero y he decir que es como House pero estética anime, con espada y sin cojera. Se ríe de los demonios y te los cargas haciendo de todo menos caminar. El apartado gráfico realmente sobresale sobre el total del juego, no es una obra maestra pero gusta a la vista.En cuanto a jugabilidad pues es el típico "mata mata destroza botones", me recuerda a aquellos juegos de Commodore 64 o de los primeros 486 en los que no hacíamos más que apretar el botoncito rojo del mando para matar todo lo que se acercaba. En este caso ya no hay un sólo bontoncito, sino uno cuantos y hay que hacer combos a saco. El juego en sí es divertido pero sí es verdad que puede resultar un tanto repetitivo. Remarco repetitivo porque muchos críticos del Assassin's Creed decían que era un juego aburrido de repetitivo, a mí para nada me lo pareció. Lo mismo con el DMC4 se repite pero divierte (aunque está a años luz del Assassin's Creed). Es el típico juego para parar el cerebro y sólo apretar botones, antiestrés le llamaría yo. No veais como mola esa combinación espadón-pistola, engancha.
Por lo demás el juego es pasable, la historia es interesante (aunque me falta pasármelo, sólo lo alquilé para probarlo) y por los ratos que jugué me gustó.
En total esta es mi puntuación:
Gráficos: 8
Sonido: 6
Jugabilidad: 7
Historia: 7
Total: 7
Saludos a tod@s...
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